
El verde topo, y el gris pálido se convirtieron en protagonistas, de un rosario
de shorts, vestidos de cóctel, y pantalón ancho.

Volanterío elegante, y este vestido, coronado de gasa, que me enamora.

He echado de menos un poquito de casual, pero parece que la clientela de
Fernando, le demanda más la fiesta que el lavoro. Yo como soy curranta,
no me puedo vestir así todos los días, pero me imagino ensenñando las
piernas, y bebiendo Agua de Sevilla, que visto lo visto, no me tengo que
ir muy lejos para ver algo que merezca la pena.













me he enamorado del vestido gris drapeado