Las sevillanas, según la mediática y amable Carmen Lomana, refiriéndose a Nati Abascal, tendemos a ser bastante barrocas, aunque creo que ella también se debería mirar en el espejo y pulir algún detalle, por ejemplo, la melena de muñeca Nancy que gasta. El caso, es que según ella, yo debería tender más al estilo Lacroix. Sin embargo, y aunque he de dejar patente mi admiración por este último, profeso una inexplicable devoción por Phoebe Philo, la Directora Creativa de Céline. Phoebe, removió el piso de la moda con su vuelta, implantando el minimalismo otra vez ante un panorama dominado por el estilo rock de Decarnin (Balmain), protegido de Carine Roitfeld, Emmanuelle Alt y Marie Amélie Sauvé (Vogue francés). Las firmas más importantes low cost (Zara, H&M) copiaron el estilo de Céline hasta la saciedad, ¿por qué razón?, desde mi punto de vista, buscaban vender, y nada mejor que el estilo Philo, dirigido a una mujer trabajadora y práctica, para conseguirlo.
Ahora Céline ha vuelto a presentar colección, primavera-verano 2011.

No hay cambios drásticos, ni aspavientos. El naranja de la imagen del medio
(ya utilizado en los bolsos rígidos de la colección pasada) me enamora.

La sencillez, la pureza son sus claves. Esta capa de la segunda imagen , es
sofisticada, pero por su silueta, no por su artificio.

Donde únicamente se sacan los pies del plato un poco, es con estos estampados,
en el primer caso resulta un tanto "pijamil", sin embargo en la última imagen
se torna bastante elegante, "elegante", esa es la palabra que condensa el toque Phoebe, la
denominación de origen que ha regalado a Céline.
Me gustan las lineas de las colecciones de Céline... como odio que la gente generalice!!
Un beso,
Patricia