
No es una idea original, Jia Jam hizo un vestido de salami
hace tiempo.

Esta claro que Vogue Japón quiere llamar la atención,
con esta mezcla considerada "irreverente", en esta
sociedad de la globalización: Richardson (fotógrafo
odiado en algunos ámbitos), Lady Gaga (musa del desafío).
Me pregunto si estos rebeldes no se han aburguesado
un poco, cuando la provocación es por sistema, y nos
ayuda a enriquecernos, se transforma en conservadurismo.












Pues yo solo puedo decir: "qué asco" en serio que me corta el punto ver estas... carnicerías.
bss
;-)